Fallecimiento del Sr. Néstor Sarría

Posted On 24 Jun 2016
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Sr. Néstor Sarría

La Sociedad Argentina de Cardiología comunica con pesar el fallecimiento del Sr. Néstor Sarría, acontecido el pasado lunes 20 de junio, y acompaña a sus familiares y seres queridos en este difícil momento.

El Sr. Sarría, quien ejerció la Gerencia de nuestra institución durante más de 40 años, ha dejado una fuerte impronta dentro de nuestra organización.

Quienes tuvimos la suerte de compartir con él este espacio de trabajo y encuentro, lo recordaremos con nostalgia y afecto.

Es por ello, que la Comisión Directiva y el staff de la SAC se hacen eco de las palabras que con cariño le dedican nuestro Expresidente, el Dr. Héctor Maisuls, y la Sra. Silvia Sabalsagaray, quien lo acompañó durante gran parte de su gestión.

Compartimos con ustedes estas sentidas palabras de homenaje y despedida.

 

NÉSTOR SARRÍA
La vocación institucional

Ha fallecido el Sr. Néstor Sarría. Su nombre está vinculado a la historia profunda de la Sociedad Argentina de Cardiología. Más de cuatro décadas en la conducción gerencial de nuestra entidad le permitieron afianzarse como un hombre necesario a la hora de diseñar las estrategias institucionales y señalar los mejores caminos para la organización de los médicos cardiólogos.

Supo ser el consejero sabio a la hora de las grandes decisiones. Su presencia siempre fue respetuosa y discreta, sin sobreactuaciones, podía criticar sin molestar. Valoraba la ética de los médicos como un valor superior requerido para ser miembro de la Sociedad y muy especialmente para quienes se postulaban a cargos directivos. Fue el respaldo institucional de sucesivas presidencias que reconocieron en su persona la mejor garantía de sustentabilidad de una de las más grandes sociedades de cardiología de Sudamérica.

Lo recordaremos como el hilo conductor de un desarrollo administrativo eficaz y seguro, su don de gente para las vinculaciones interinstitucionales y las relaciones estables con empresas comerciales que apostaron al crecimiento de nuestra Sociedad.

Se constituyó en el gran anfitrión de la sede central de Azcuénaga guiando a los circunstanciales visitantes por los laberintos del antiguo edificio, que por elección fue su segundo hogar llevado quizás, por ese raro afán humano de servir a otros. Conocía todos los rincones de la vieja casona, como Borges conocía la Biblioteca de la calle Méjico. Conservaremos el grato recuerdo del hombre llamado respeto que soñaba con una sociedad grande y abierta, su presencia en la puerta de ingreso, cálida y amigable, y su voz ronca y apagada recibiendo con las habituales palabras: “Adelante doctor, esta es su casa”.

Dr. Héctor Maisuls
 

Despido con afecto y cariño a un Referente

Cuando llegué a la SAC, allá por el año 1979, Él ya había recorrido mucho camino en la conducción de la Institución.

Trabajamos juntos por más de 35 años, aprendí con Él a querer y respetar a la Entidad, a valorar el trabajo, acompañándonos en cada desafío que decidíamos emprender.

Entendíamos que la única forma de cumplir con los objetivos de la institución era priorizar el trabajo, en un ámbito de respeto y compañerismo que nunca faltó, porque de ello dependía el éxito de cada uno de nosotros.

Fue quien me enseñó que se podía cambiar de opinión pero nunca cambiar de principios, porque el respeto se acumula, la honestidad se aprecia, el amor se gana y la lealtad se devuelve.

Hace mucho tiempo aprendí que algunas personas van dejando huellas en nuestras vidas, por sus enseñanzas, experiencias y valores.

En el camino laboral recorrido con Él, siento que el acompañar estuvo siempre, no faltó en cada emprendimiento que realizamos juntos. Sabíamos que los dos íbamos en el mismo sentido.

Lo recordaré como el Maestro que fue, con su impronta de saber que siempre había un proyecto por realizar y sueños por los que luchar. El mejor momento del año, que disfrutábamos los dos, era en el Acto de Clausura de cada Congreso, donde sentados al final del salón, nos dábamos la mano y decíamos tarea cumplida, a proyectar el próximo.

Siento que fue un Referente para muchos de nosotros, que la historia de la SAC no puede ni debe olvidar.

Fue el Gerente de una Entidad, que se destacó por su trabajo, honestidad, hombría de bien y que priorizó siempre los altos principios que marcaron la vida institucional.

Simplemente Gracias, Sr. Néstor Sarría.

Silvia Sabalsagaray